
La selección mexicana enfrenta este martes a Honduras en el estadio Nemesio Diez de Toluca, situado a 2.600 metros sobre el nivel del mar, con la obligación de ganar por al menos dos goles para mantenerse en la Liga de Naciones de Concacaf.
El tri llega al partido con presión tras una derrota 2-0 en el duelo de ida, marcado por un rendimiento bajo y errores clave, como el del arquero Guillermo Ochoa, quien mostró inseguridad bajo los tres palos. Ahora, el equipo dirigido por Javier Aguirre buscará imponer su juego en casa para revertir el marcador y forzar su clasificación a las semifinales.
El escenario recuerda a lo ocurrido hace un año, cuando México también perdió 2-0 en la ida y logró igualar la serie en casa en un partido polémico, donde un gol en tiempo de reposición llevó la definición a penales, resultando en la victoria del tri.
Honduras, dirigida por el colombiano Reinaldo Rueda, llega motivada y buscará aprovechar la desesperación de los locales. La estrategia se centrará en mantener el orden defensivo y buscar espacios en los contragolpes. Un gol de los visitantes complicaría aún más el panorama para México, ya que obligaría a los locales a anotar cuatro o más para avanzar.
El partido también está cargado de cuestionamientos hacia la selección mexicana, que atraviesa un periodo de irregularidad con tres técnicos en menos de dos años. A pesar de su localía, México deberá superar no solo a un rival envalentonado, sino también sus propias carencias para evitar un nuevo tropiezo en el ámbito regional.