
El defensa español Sergio Ramos, jugador de los Rayados de Monterrey, fue sancionado con un partido de suspensión en el torneo Clausura del fútbol mexicano debido a conducta violenta, tras ser expulsado en el minuto 92 del partido contra Pumas UNAM el pasado domingo.
La comisión disciplinaria de la Federación Mexicana de Fútbol confirmó la sanción al campeón mundial de Sudáfrica 2010, y también reconoció que Ramos debió haber recibido tarjeta amarilla en el minuto 20 por un juego agresivo. El incidente ocurrió cuando el defensor le dio una patada al delantero Guillermo Martínez en el tiempo de descuento, en el marco de la victoria 1-3 de Rayados. Además, el entrenador de Pumas, Efraín Juárez, expresó su frustración por la actuación del árbitro, lamentando que Ramos hubiese permanecido en el campo más de 70 minutos después de agredir al defensa rival Pablo Bennevendo.
En el comunicado oficial de la Federación Mexicana, se mencionó que la agresión de Ramos a Bennevendo debió haber sido sancionada con una expulsión antes del incidente con Martínez: “Existió un error arbitral al no señalar la conducta violenta del jugador 93 (Ramos) de Monterrey sobre el jugador 2 de Pumas (Bennevendo), que ameritaba la expulsión.”
Por su parte, Efraín Juárez comentó que, independientemente de la identidad del jugador, cualquier otro futbolista que cometiera una acción similar hubiera sido expulsado desde el primer tiempo: “Me parece que el central de ellos tiene que estar afuera al minuto 20. Más allá de se llame como se llame, tiene que ser ejemplo.”
Ramos, quien cumplirá 39 años el 30 de marzo, no podrá participar en el partido del 29 de marzo contra Tijuana, cuando Rayados busque mejorar su octavo lugar en la tabla. El defensor español volverá a la acción el 5 de abril, en el enfrentamiento entre Monterrey y las Chivas de Guadalajara.