
Las leyendas del Real Madrid se impusieron este domingo al Barcelona en una emocionante tanda de penales (4-3), tras un empate 1-1 en el tiempo reglamentario. El encuentro, disputado en el estadio Juan Ramón Loubriel de Bayamón, Puerto Rico, revivió la magia del Clásico ante 20.000 aficionados que vibraron con cada jugada.
Iker Casillas y Rivaldo fueron los capitanes en este duelo bautizado como ‘El Clásico en Puerto Rico’. El Barcelona tomó la ventaja tempranamente con un golazo de Gaizka Mendieta en el minuto 3, un derechazo que dejó sin opciones al arquero merengue. Durante la primera mitad, los azulgranas dominaron y pusieron en aprietos a Casillas, quien se lució bajo los tres palos.
En la segunda mitad, el Real Madrid reaccionó y logró el empate en el minuto 70 con un tanto de Agustín García, desatando la euforia entre los seguidores madridistas. Casillas fue sustituido en el minuto 48 y se despidió entre ovaciones, lanzando su camiseta a un grupo de niños que lo alentaban desde la grada.
Pedro Contreras tomó su lugar en el arco y fue clave en la tanda de penales, atajando los disparos de Ludovic Giuly y Sergi Barjuan para sellar la victoria del Madrid.
A pesar de que el estadio parecía inclinarse a favor del Barcelona por el número de camisetas y la intensidad de los cánticos, el Real Madrid terminó llevándose el triunfo en un Clásico que, más allá del resultado, celebró la historia y el legado de dos de los clubes más grandes del fútbol mundial.