
La UEFA impuso sanciones económicas a tres jugadores del Real Madrid por violar las normas básicas de conducta tras el partido de vuelta de octavos de final de la Champions League frente al Atlético de Madrid.
El defensa Antonio Rüdiger recibió una multa de 40.000 euros, mientras que Kylian Mbappé fue sancionado con 30.000 euros. Ambos además tendrán un partido de suspensión condicional que solo deberán cumplir en caso de reincidencia durante el próximo año. Por su parte, Dani Ceballos fue multado con 20.000 euros.
La UEFA no aplicó sanción disciplinaria contra Vinicius Júnior, quien también fue investigado, pero quedó exento de castigo.
Las sanciones derivan de los incidentes ocurridos el pasado 12 de marzo en el estadio Cívitas Metropolitano, al término del partido en el que el Madrid logró la clasificación tras una emocionante tanda de penaltis (2-4). Luego del pitazo final, varios jugadores del conjunto blanco —incluidos algunos no convocados— celebraron con la afición merengue ubicada en el fondo norte del estadio, en medio de lanzamientos de objetos por parte de los hinchas colchoneros.
Sin embargo, la UEFA consideró que ciertos gestos realizados por los jugadores “violaron el buen orden deportivo”, lo que motivó la apertura de una investigación el 27 de marzo, bajo el artículo 11.2 (b) de su Reglamento Disciplinario.
El castigo queda en suspenso, pero la advertencia es clara: si se repiten este tipo de conductas, habrá consecuencias más severas.